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El ataque de los drones piratas


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La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) tiene registrados 307 operadores homologados que pueden utilizar drones profesionales. Pero esos aparatos voladores sin tripulación están de moda y muchas compañías se han lanzado al mercado sin licencia. Las empresas legales repiten denuncias al considerarse víctimas de una competencia desleal. Se sienten impotentes ante el creciente número de firmas piratas. Fruto de esas denuncias, AESA investiga 41 casos y ha abierto nueve expedientes sancionadores. Por el camino ha notificado a 12 empresas que publicitaban actividades para las que no estaban acreditadas el cese de su actividad.

“Hablamos con clientes, hacemos nuestros presupuestos y no nos los aceptan porque aseguran que otras compañías se los hacen más baratos. En algunas ocasiones logramos saber quiénes son y resulta que no aparecen en la lista publicada por AESA. Lo único que podemos hacer es denunciar los hechos a la Administración”, explica Dora Hernández, de Tavisa, una empresa especializada en fotografía y publicidad aérea. El de las compañías que se saltan la normativa es otro de los problemas que arrastra un negocio novel como es el de los drones. Hace solo un año que el Gobierno aprobó de forma acelerada un decreto ley para amparar esa actividad para usos civiles y considerar un dron profesional como cualquier otra aeronave.

El mallorquín Francesc Carulla es otra víctima del descontrolado negocio de los drones. “Parece que sea la industria salvadora de la economía y la gente no es consciente de la peligrosidad de operar un dron si no se hace con experiencia y con todo en regla”, explica, cansado de gente que se compra un aparato, le instala una cámara, monta una web y se pone a comercializar servicios. La regulación existente marca ciertas obligaciones para los operadores de drones, como un certificado de pilotaje de drones emitido por organizaciones habilitadas. Pero también para las aeronaves: la documentación con las características del aparato, un manual de operaciones del operador, un estudio de seguridad sobre la operación que se va a realizar, un programa de mantenimiento y una póliza de responsabilidad civil aérea. Y todo debe ser aprobado por Aesa.

“Es más económico no tener nada de eso, porque además de lo que te ahorras, contra más pirata seas menos controlado estarás”, dice Carulla, que ofrece también servicios de fotografía aérea a través de Estop. Hace cinco años se aliaron con un socio alemán, PHT Air Pictures, y empezaron a operar drones. Muchas veces les encargan trabajos que no pueden efectuar porque la normativa se lo impide (como sobrevolar núcleos urbanos o zonas con gente), pero él es consciente de que otras empresas sí los realizan.

Meritxell Codina, perito judicial aeronáutica y consejera delegada de Eurania, una empresa de servicios para el sector aeronáutico, da mucha importancia al manual de operaciones, que considera el documento en el que cada compañía expone su conocimiento del sector. “Es tu rasgo distintivo, tu sello de calidad, y en cambio se ha desacreditado por culpa del error del copia y pega en su confección”. Muchas veces es así porque empresas de formación suman modelos genéricos a la oferta que ofrecen a sus clientes para que se apunten a sus cursos. “En la formación se ha visto otra oportunidad de negocio porque con una base mínima puedes empezar a operar”, añade.

Un grupo de policías nacionales y municipales de Andalucía ha montado la Asociación de Seguridad y Rescate con Dron. Su presidente, Antonio Tey, explica que están haciendo pedagogía también sobre en qué condiciones tiene que pilotarse un dron y qué debe hacer un agente de seguridad cuando se incumplen. “El problema real es que los cuerpos de seguridad desconocen la normativa”, advierte Codina.

Fuente: EL PAÍS

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La Xunta compra sus primeros drones para tareas de rescate y detección de incendios


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La Xunta ya tiene bajo su mando dos drones que usará para emergencias. Son los primeros vehículos aéreos no tripulados a los que recurre la Administración autonómica para que le sirvan de apoyo en la búsqueda de personas desaparecidas, en rescates, en la vigilancia de eventos masivos, en la detección de incendios forestales o en la evaluación de eventuales catástrofes.

La Axencia Galega de Emerxencias formalizó los contratos para hacerse con la compra de estos drones el pasado 15 de junio tras resultar adjudicataria del concurso la empresa Aeromedia UAV. La licitación tenía un tope de 78.000 euros, pero al final se firmó por 60.379 euros, lo que significa una rebaja del 22,5% con respecto a las previsiones iniciales. La Xunta optó por la oferta económica más barata de las que se presentaron.

Las dos aeronaves, pilotadas remotamente, estarán equipadas con cámaras que permitirán enviar imágenes y vídeos en tiempo real, equipos de telemetría para medición, detectores de gases y también una cámara térmica que apreciará cambios de temperatura, lo que ayudará no solo a alertar de la presencia de una persona en un determinado punto sino que también permitirá localizar un fuego.

El Gobierno gallego ya había mostrado en más de una ocasión su interés en contar con estos aparatos, tanto para emergencias como para prevención de incendios forestales, pero estaba pendiente de una normativa estatal que regulase el uso de esta tecnología. En comunidades como Madrid, sin embargo, ya se estaban utilizando drones en fase de pruebas para atender situaciones de emergencia. Y en Galicia varias empresas empezaban a ofrecer el uso de estos aviones no tripulados a administraciones públicas, entre ellas a los concellos.

La compra de las dos aeronaves no tripuladas se hace con cargo a fondos europeos de cooperación territorial España-Portugal, dentro del programa Ariem 112 de asistencia recíproca interregional en materia de emergencias.

Los dos drones no son iguales. Uno será de «uso inmediato», más sencillo, y actuará de «avanzadilla» de la otra unidad para realizar «una primera evaluación de la situación». El otro avión no tripulado, «de uso rápido», más completo y mejor dotado que el primero se encargará del análisis y una recogida de datos más exhaustiva.

Este último equipo vendrá acompañado de unas gafas de realidad virtual que serán utilizadas desde tierra por uno de los efectivos de emergencias de la Xunta. Estas gafas le permitirán navegar cómodamente y visualizar la zona de vuelo del dron.

Incorporarán un sistema de seguimiento de movimiento para que cuando el piloto en tierra mueva la cabeza, la cámara que va instalada en el avión no tripulado se mueva en la misma dirección y pueda ver qué tiene a su alrededor.

La Xunta argumenta que el uso de drones permitirá «un ahorro considerable de recursos y tiempo de gestión» y además permitirá proteger «a las unidades desplegadas sobre el terreno ante posibles riesgos». Así, en caso de incendio ayudarán detectar las fuentes de calor, pero también a la toma de datos y a perimetrar el área devastada por las llamas.

 

Fuente: La Opinión A Coruña

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La Xunta de Galicia busca empresas a las que interese el centro de drones de Rozas


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La Xunta anunció ayer que avanza en la constitución del polo industrial de aviones no tripulados en Rozas con un taller en el que tratará de reunir a las empresas interesadas en participar en el proyecto. Será los próximos días 20 y 21 de julio en la Cidade da Cultura, en Santiago y los participantes tienen previsto visitar las instalaciones del aeródromo lucense para comprobar los trabajos que se están realizando en el Centro de Investigación Aerotransportada.

Los promotores del encuentro de mediados de este mes quieren conocer la opinión de los representantes de las empresas que ya dieron el sí a Rozas tanto para ser escogidas como socio tecnológico de la Xunta como para tomar parte en los procesos de compra pública innovadora que se llevará a cabo el año que viene.

El taller, dice la Xunta, «permitirá explicar os requisitos da iniciativa, afondando nas posibilidades que ofrecen os avións non tripulados no desempeño de servizos públicos como a vixilancia forestal, o control de recursos pesqueiros ou o salvamento marítimo». Recuerda el Gobierno Gallego que, las empresas que compitan por el contrato deberá acreditar la capacidad necesaria «para investigar a aplicación dos sistemas aeéros non tripulados de uso civil a este tipo de retos».

Los promotores del curso creen que los dos días de curso son una ocasión «inmellorable para que as empresas e os centros de investigacións galegos establezan alianzas coas candidatas a socio tecnolóxico do polo de cara presentar as mellores ofertas».

«As compañías -recalcan desde la Xunta- dispondrán de un espacio expositivo en el que podrán dar a conocer sus nuevos avances tecnológicos». En el curso habrá también reuniones de trabajo programadas previamente «que facilitarán a achega de puntos de vista e posibilidades futuras de cooperación no desempeño deste polo industrial».

Visita a Rozas

Los representantes de las empresas harán un viaje a Rozas para poder conocer los trabajos que se desarrollan en el Centro de Investigación Aerotransportada, con una inversión de 10 millones de euros por parte de la Xunta y también el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA).

«Este centro será o núcleo dun polo que contará cun investimento público de ata 25 millóns para a contratación do socio ou socios teconolóxicos, que se encargarán de desenvolver un plan deinvestimentos asociado a dita contratación, instalar centros de producción, implicar compañías e centros galegos no proxecto e crear emprego», advierte la Xunta. Explica también que el proceso concluirá a finales de este año con la contratación del sociao en cuestión. Eso pondrá «á comunidade en situación de competir nun mercado que se estima acade os 67.000 millóns en 2020»,

Para la Xunta, Rozas «será un referente en Europa no ámbito do desenvolvememento de tecnoloxías en avións non tripulados de uso civil».

También destaca que el Goberno Galego destinará otros 20 millones de euros más a través de una convocatoria que se activará el próximo ejercicio y que consiste en la compra pública de tecnologías.

 

Fuente: La Voz de Galicia