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Proyecto de drone «medioambiental»


Mónica Abarca es una joven ingeniera peruana de tan solo 23 años de edad, que a pesar de su juventud es una especialista en ingeniería mecatrónica. Ella inventó un dron que es capaz de detectar la contaminación en el aire, algo muy importante para poder proteger la salud del medio ambiente y las personas.

El dron fue diseñado por la joven para su proyecto de tesis, que realizó para finalizar la carrera de en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Con su proyecto, la joven estudiante impresionó al jurado de la Competencia de Impacto Global-Perú, que la premió como ganadora y le otorgó una beca integral para el programa.

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El dron está compuesto de sensores y algoritmos capaces de detectar contaminación en el aire, con el objetivo de estudiarla y contrarrestarla. Según cuenta Mónica: “Su misión consiste en medir no solo la contaminación del aire, sino también la radiactiva”.

Gracias al reconocimiento que recibió por este proyecto, la joven ingeniera viajará a Silicon Valley, California (EE.UU.), para participar en un posgrado en la Singularity University, una de las instituciones académicas más importantes para el impulso de proyectos tecnológicos en todo el mundo.

Mónica tiene conocimientos sobre inteligencia artificial, robótica y diseño. Su dron está equipado con sensores de gases y partículas, y aunque pesa alrededor de tres kilos,puede volar.

 

 

El dispositivo tiene diversas aplicaciones, por ejemplo puede ser útil en el sector minero-metalúrgico. Según explica la joven, los drones pueden reemplazar las estaciones fijas de medición de contaminantes, ya que abarcan más espacio de manera dinámica.

De esta manera, es posible inspeccionar un área mucho mayor y detectar con eficiencia si el aire contaminado está perjudicando a los pueblos cercanos a las minas.

El dron creado por Mónica puede elevarse hasta 500 metros sobre el nivel del mar, tiene una autonomía de vuelo de 10 minutos y no está dotado de cámara.

Sin embargo, una segunda versión, que está en fase de desarrollo, podrá volar hasta treinta minutos y contará con una cámara que facilitará el proceso de exploración. Además, el diseño nuevo tendrá en cuenta que deberá operar a miles de metros de altura, donde se encuentran las minas.

De esta manera, Mónica podrá contribuir a detectar el impacto de la contaminación provocada por la minería, uno de los grandes problemas que afecta a muchos países, especialmente a los más vulnerables.

 

Cierto es que en España con la ley actual no sería posible desarrollar un proyecto como el de nuestra compañera Mónica, sin embargo es un proyecto realmente interesante y le deseamos toda la suerte del mundo.
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La Guardia Civil denuncia a un vecino de Luanco por pilotar drones incumpliendo la Ley


Os dejamos una noticia que no tiene desperdicio… por fin parece que la cosa se está poniendo seria para todos aquellos que vuelan cometiendo infracciones.

Sin ir más lejos, el otro día la Guardia Civil nos pidió los papeles a nosotros mientras estábamos haciendo un trabajo. Todo en orden, siempre los llevamos encima.

Os dejamos un enlace a la noticia: http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201511/17/guardia-civil-denuncia-vecino-20151117124310.html

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Primeras multas por vuelos ilegales de drones


NOTICIA – LA VANGUARDIA

Es un aviso para los navegantes de drones. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ha impuesto las primeras multas por uso ilegal de esos aparatos que no pueden sobrevolar zonas urbanas, playas, parques, recintos donde se celebran conciertos, recorridos de manifestaciones o procesiones ni espacios donde se celebran fiestas privadas, por poner sólo unos ejemplos de los escenarios donde más se han visto esas aeronaves.

Desde principios de año y tras la entrada en vigor de una norma que regula el uso de drones AESA ha impuesto en España un total de 24 multas por un importe total que pasa de los ciento ochenta y cinco mil euros. Es sólo la punta del iceberg, indica una portavoz de la agencia aérea, de la «clara y decidida voluntad de poner orden» en una actividad que nació y dio sus primeros pasos con muchas lagunas legales. La falta de una regulación propició que muchos consideraran esas aeronaves como simples juguetes. Una percepción ampliada por lo fácil que resulta adquirir en la actualidad uno de esos aparatos sin ningún control ni exigencia de un título para pilotarlos.

La nueva norma que regula el uso de drones -con lagunas en la delimitación del uso lúdico y profesional- está propiciando un goteo ascendente de sanciones. La mayoría de las multas son por sobrevolar zonas urbanas o pobladas o carecer de las autorizaciones necesarias para pilotar un dron. Entre los sancionados se cuentan particulares (esas personas que han comprado un dron pensando que era un juguete y vuelan sobre zonas pobladas) y empresas que quieren aprovechar las infinitas posibilidades de esas aeronaves, pero que han iniciado su actividad sin contar con los permisos exigidos por las autoridades aéreas.

En el caso de los particulares las multas impuestas oscilan entre los trescientos y dos mil euros. La sanción más elevada, de 21.000 euros, se ha impuesto a una empresa o persona jurídica que seguramente desoyó las advertencias de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, que antes de multar suele advertir-en esta primera fase de aplicación de la ley- a los infractores detectados por denuncias de terceros o imágenes exhibidas de la ilegalidad de sus acciones. La misma portavoz de la agencia asegura, sobre este último extremo, «que se está haciendo mucha labor pedagógica y antes de la multa suelen realizarse varios avisos».

Muchos infractores se auto-delatan, revela esta misma fuente, al colgar en blogs personales o páginas web vídeos o fotografías que demuestran que el dron ha sobrevolado zonas pobladas o bien concentraciones humanas. Algo parecido a lo que ocurre con los conductores que se filman cuando cometen una infracción de tráfico o circulan a velocidades superiores a los límites permitidos.

La portavoz de AESA recalca «la importancia de que cale en la sociedad la idea de que los drones son aeronaves, esconden peligros y que su uso requiere una formación adecuada». Y más tras constatar la evolución al alza en la venta de esos aparatos, cada día más baratos por la elevada demanda. «Eso propicia -indica el portavoz consultado- que los drones sean ya muy populares entre los ciudadanos que los adquieren para actividades lúdicas». Los requisitos que la nueva norma fija para este uso particular son diferentes a los exigidos por las empresas que realizan trabajos comerciales.

El uso del dron en el ámbito lúdico no necesita habilitación de AESA, ni se exige a su propietario que se saque el título de piloto. Aunque la agencia aérea sí ha publicado recientemente una serie de recomendaciones que deben de seguir estos usuarios. La más importante es la que se refiere a no volar de noche, ni sobre zonas pobladas o en las que haya personas. La aeronave tampoco puede ascender a más de 120 metros y el piloto siempre tiene que tenerla a la vista. Este manual de recomendaciones se considera suficiente para sancionar a un infractor que incumpla esas normas. El piloto responderá, además, de los daños que pueda causar. AESA recuerda que cualquier ciudadano que sea testigo de un vuelo ilegal puede denunciarlo ante la propia agencia o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Se recomienda identificar al piloto, lo que no siempre suele ser fácil, ya que de lo contrario resulta prácticamente imposible multar si no se llega a tiempo para sorprender in fraganti al infractor.

La norma es, para el uso lúdico, mucho más laxa que la que se exige a las empresas que utilizan esas aeronaves para trabajos aéreos. Y eso propicia casos de ilegalidad cometidos por propietarios de drones que simulan realizar una actividad lúdica (para la que no se les exige ningún título) cuando en realidad están haciendo, por ejemplo, fotos o captando imágenes para destinarlas a fines comerciales. Es esa laguna que la nueva norma no ha resuelto.

A las empresas que se dan de alta para trabajar con drones, AESA les exige estar habilitadas como operadores y disponer del título de piloto para esas aeronaves. Las limitaciones en el espacio aéreo para estas empresas son, por el contrario, las mismas exigidas en el uso lúdico.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/tecnologia/20151112/54438789105/primeras-multas-vuelos-drones.html